La Secretaría de Salud confirmó un nuevo caso de miasis humana en un hombre de 37 años de San Juan del Río. Durante 2026 se han registrado nueve casos en cinco municipios y una defunción asociada a esta enfermedad.
La Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) reforzó la vigilancia epidemiológica ante la presencia de casos de miasis humana provocada por el gusano barrenador, una infestación que puede ocasionar lesiones graves y poner en riesgo la vida cuando no se atiende oportunamente.
La dependencia informó que, tras la confirmación del primer caso de esta enfermedad en México, activó protocolos de vigilancia y respuesta sanitaria para fortalecer la detección temprana, el seguimiento de pacientes y las medidas de prevención.
Como resultado de estas acciones, se confirmó un nuevo caso en un hombre de 37 años, residente del municipio de San Juan del Río.
Con este registro, Querétaro acumula nueve casos confirmados durante 2026 y una defunción asociada a miasis humana, ocurrida en el municipio de Querétaro.
De acuerdo con la información de la Secretaría de Salud, los casos se distribuyen de la siguiente manera:
- Querétaro: tres casos.
- Cadereyta de Montes: dos casos.
- San Juan del Río: dos casos.
- Amealco de Bonfil: un caso.
- Pinal de Amoles: un caso.
¿Qué es el gusano barrenador y cómo afecta a las personas?
La miasis humana es una infestación ocasionada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida comúnmente como gusano barrenador del ganado.
Aunque afecta principalmente a los animales, también puede presentarse en seres humanos cuando la mosca deposita sus huevecillos sobre heridas abiertas o mucosas.
Una vez que las larvas nacen, penetran en los tejidos y comienzan a alimentarse de tejido vivo, provocando lesiones que pueden aumentar rápidamente de tamaño y profundidad.
La enfermedad puede comenzar en pequeñas heridas, raspaduras, picaduras de insectos, úlceras o zonas donde recientemente se realizó una cirugía.
También puede afectar partes delicadas del cuerpo, como la nariz, boca, ojos, oídos y región genital.
Entre los principales síntomas se encuentran dolor intenso, inflamación, mal olor, sangrado y secreciones en las heridas.
En algunos casos, las personas pueden experimentar una sensación de movimiento dentro de la lesión o detectar larvas blancas o de color crema. También pueden presentarse fiebre y signos de infección.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la evolución puede ser rápida y ocasionar complicaciones graves si no se recibe atención médica.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
La Secretaría de Salud explicó que cualquier persona puede desarrollar esta infestación, aunque existen grupos con mayor exposición o vulnerabilidad.
Entre ellos se encuentran quienes viven o trabajan cerca del ganado y otros animales, personas con heridas descubiertas, adultos mayores, pacientes con diabetes y quienes presentan defensas bajas.
También tienen mayor riesgo las personas encamadas, quienes enfrentan dificultades para mantener limpias sus heridas, habitantes de zonas rurales y personas que duermen al aire libre.
Refuerzan vigilancia y medidas preventivas
Ante este panorama, la SESA intensificó el monitoreo de casos probables en las unidades médicas, la notificación oportuna, la investigación epidemiológica y el seguimiento de las personas afectadas.
La dependencia también mantiene coordinación con autoridades de sanidad animal para fortalecer las acciones de prevención y control.
Entre las principales recomendaciones se encuentran mantener una higiene adecuada de las heridas, cubrir las lesiones abiertas y evitar la automedicación.
La Secretaría de Salud pidió acudir inmediatamente a una unidad médica si una herida presenta dolor intenso, secreción, mal olor o movimiento de larvas.
El llamado también aplica cuando se detecten larvas o lesiones sospechosas en la nariz, boca, ojos o cualquier otra parte del cuerpo.
Las autoridades reiteraron que la atención médica temprana permite evitar daños mayores en los tejidos, reducir complicaciones y contribuir al control de esta enfermedad.
Con nueve casos confirmados y una defunción asociada durante 2026, Querétaro mantiene activa la vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente nuevos casos y proteger la salud de la población.









