El Municipio de Querétaro anunció con bombo y platillo que Flyzz comenzará a operar un sistema de entrega de paquetes mediante drones en la zona metropolitana, convirtiendo a la capital en “pionera” de esta tecnología en México. Un anuncio ambicioso, sí… pero que deja más preguntas que respuestas.
El alcalde Felipe Fernando Macías celebró en redes sociales que esta nueva modalidad “agilizará” la logística y modernizará los servicios de envío. Pero detrás del discurso triunfalista hay un vacío enorme: no hay reglas, no hay transparencia y no hay garantías para la ciudadanía.
Flyzz asegura que sus drones podrán entregar paquetes en menos de 30 minutos, que operarán con inteligencia artificial y que “ni el clima será un problema”. ¿En serio?
Tampoco hay claridad sobre privacidad. En otros países estos sistemas usan cámaras y localización para verificar entregas. ¿También aquí? ¿Qué datos captarán? ¿Quién los vigila?
Lo único claro es que el gobierno está más interesado en presumir “innovación” que en explicar cómo protegerá a la población. Querétaro no está adoptando tecnología: está improvisando con la seguridad ciudadana.





