En una de las acciones más dramáticas de la política hemisférica en décadas, Estados Unidos lanzó una operación militar a gran escala contra Venezuela en la madrugada de este sábado, que incluyó bombardeos en Caracas y varias regiones estratégicas del país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladaron fuera del país, aunque el gobierno venezolano ha rechazado estas afirmaciones y califica la acción de agresión militar extranjera.
El ataque y la captura
Según el comunicado de Trump y múltiples agencias internacionales, la operación incluyó ataques a objetivos militares clave alrededor de Caracas, generando explosiones, presencia de aeronaves y cortes de electricidad en zonas urbanas, especialmente cerca de bases militares importantes.
Trump informó que Maduro y Flores fueron capturados por fuerzas especiales estadounidenses, entre ellas la unidad Delta Force, y trasladados fuera de Venezuela en avión. Se indica además que Maduro enfrenta cargos en tribunales estadounidenses, incluidos delitos ligados al narcotráfico y al terrorismo.

La vicepresidenta del gobierno venezolano confirmó de manera independiente la detención, y solicito prueba de vida a Estados Unidos de Maduro y su esposa.
Venezuela denuncia agresión y moviliza al país
El Ejecutivo venezolano calificó los bombardeos de “agresión militar extrema” y rechazó el ataque como una violación de su soberanía. El presidente Maduro —en un mensaje desde fuentes oficiales antes de la captura anunciada— declaró el estado de emergencia nacional y pidió unidad entre las fuerzas políticas y sociales del país.
Desde Caracas, el gobierno chavista llamó a la población a resistir la intervención extranjera y denunció que los ataques afectaron tanto instalaciones militares como civiles, en lo que describieron como un intento de desestabilizar al país.
Reacciones dentro y fuera de Venezuela
Las redes sociales y las plazas públicas se dividieron al conocerse los primeros reportes:
•Sectores oficialistas y simpatizantes del chavismo condenaron la operación como un acto de “imperialismo” y expresaron indignación por la intervención.
•Partidarios de la oposición han mostrado reacciones mixtas: algunos sectores vieron la captura como un posible fin al gobierno de Maduro, mientras que otros pidieron prudencia hasta confirmar información oficial y evitar confrontaciones violentas.
A nivel internacional, líderes de países aliados de Venezuela, como Cuba, han condenado duramente el ataque. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que la ofensiva estadounidense representaba “terrorismo de Estado” y expresó solidaridad con el pueblo venezolano.
Por otro lado, presidentes y líderes políticos de algunos países de la región han expresado diversas posturas: desde apoyo explícito a la operación hasta llamados a la calma y a la búsqueda de soluciones a través de foros multilaterales.





