La imagen de un scooter eléctrico semisumergido en el río Querétaro, a la altura de Avenida Universidad, se viralizó la tarde del miércoles en redes sociales, generando indignación entre ciudadanos y usuarios de transporte alternativo. El vehículo, aparentemente perteneciente a la empresa Lime, fue arrojado deliberadamente al cauce del río, lo que representa un nuevo acto de vandalismo contra los sistemas de micromovilidad recientemente implementados en la ciudad.
Desde su llegada en enero de este año, los scooters de Lime han sido objeto de robos, daños y uso indebido, pese a ser parte de una estrategia de movilidad sustentable promovida por autoridades municipales. Su uso se ha concentrado en zonas de alta afluencia como el Centro Histórico, donde los usuarios pueden rentarlos fácilmente mediante una aplicación móvil.
Para hacer uso del servicio, los ciudadanos deben descargar la app de Lime, registrarse y localizar los scooters disponibles a través del mapa. Además, las autoridades locales han reiterado la necesidad de respetar las reglas de uso, como estacionar en lugares permitidos y seguir las normas de tránsito, para garantizar la seguridad y funcionalidad del sistema.
El incidente ha reavivado el debate sobre la falta de cultura vial y el cuidado del espacio público, al tiempo que pone en evidencia los retos que enfrentan las iniciativas sustentables en su implementación.
Hasta el momento, no se ha informado si se identificó a la persona responsable de arrojar el scooter al río, ni si la empresa o autoridades municipales emprenderán acciones legales por los daños ocasionados.





